Operación SitioViviendas para toda la vida

El programa, explicado

Operación Sitio

La Operación Sitio 2.0 es una política habitacional del Gobierno que busca incorporar terrenos fiscales, urbanizarlos y acelerar la entrega de nuevas casas. El anuncio compromete más de 10 millones de metros cuadrados de suelo fiscal hoy sin uso. Puede ser una oportunidad real para reducir años de espera y llegar a una casa propia.

Pero el terreno no basta. La pregunta decisiva es qué casa se construirá sobre él, cuánto durará y cómo protegerá a las familias.

Aquí explicamos lo que se anunció, seguimos sus avances y mostramos las decisiones que todavía están pendientes.

Conjunto de viviendas de ladrillo en construcción en Chile

El programa, paso a paso

Cómo funciona la Operación Sitio

De un terreno del Estado a una casa con título de dominio en solo cuatro pasos.

  1. 1

    Terreno fiscal

    El Estado pone suelo público disponible.

  2. 2

    Urbanización

    Se dota de agua, luz, calles y servicios.

  3. 3

    Título de dominio

    La familia recibe el terreno a su nombre.

  4. 4

    Construcción

    Se levanta la vivienda sobre el sitio urbanizado.

Lo que se anunció

Qué se sabe hoy

El presidente José Antonio Kast anunció la Operación Sitio 2.0 en la Cuenta Pública del 1 de junio de 2026. El compromiso es incorporar «más de 10 millones de metros cuadrados de suelo de Bienes Nacionales, hoy sin uso» al banco de suelo público, para destinarlos a nuevas casas.

Según la nota publicada el mismo día por el MINVU, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, indicó que el primer traspaso de terrenos permitiría beneficiar a 40.000 familias, de Arica a Magallanes. Como ejemplos se mencionaron terrenos en El Alto de Arica, en La Chimba (Antofagasta) y en La Reina Alta, en Santiago.

El anuncio habla de «barrios de casas con patio», no de departamentos ni de sitios vacíos entregados sin más. Un patio es espacio para que la familia crezca: una ampliación futura, un taller, una pieza más adelante. Pero un conjunto de casas con patio también construye vida de barrio: vecinos que se quedan, veredas y espacios comunes que se usan, y un arraigo que toma años en formarse. Con el tiempo, una casa así puede convertirse en el principal patrimonio de la familia. Para que el suelo se convierta en una casa entregada faltará, además del terreno, un subsidio —de los que ya existen o uno nuevo, revisa la guía de subsidios y postulaciones— y, casi siempre, una organización previa: los comités de vivienda son la forma en que las familias postulan juntas y hacen seguimiento del proyecto.

Lo que sigue abierto

Qué falta definir

A julio de 2026 no existe decreto, bases de postulación ni un calendario oficial para la Operación Sitio 2.0. Falta lo más importante para las familias que hoy arriendan o esperan un sitio: cómo se postula, con qué plata, en qué plazos y —el punto central para este sitio— con qué diseño y qué materialidad se construirá cada casa. Esto es lo que comités y familias deberían seguir de cerca:

¿Quién podrá postular?

Todavía no se conocen los requisitos: qué se le pedirá a cada familia, cómo se priorizará a quienes llevan más años esperando y si habrá cupos por región o comuna.

¿Con qué financiamiento?

No está definido si el programa usará los subsidios habitacionales que ya existen o si se creará uno nuevo pensado para estos terrenos, ni qué costos asumirá el Estado y cuáles quedarán para la familia.

¿En qué plazos?

El anuncio no fijó fechas para el primer traspaso de terrenos, la apertura de postulaciones ni el inicio de las obras.

¿Con qué diseño y materialidad?

Tampoco se ha dicho quién decidirá el diseño de las casas ni con qué materiales se construirán. Esa decisión define cuánto durará cada casa y cuánto protegerá a la familia: es la pregunta que este sitio va a seguir más de cerca.